martes, 27 de marzo de 2012

Fue con el rabito entre las piernas a pedirles a los colombianos...


José Rafael Lantigua





















Aparece el lantigüismo

Hemos de anunciar aquí un nuevo dominicanismo en la lengua vernácula, el «lantigüismo». Por lo menos hay un dominicano que se ha declarado lantigüista hasta la muerte. Lo anunció en un «muro» de Facebook. Se trata de Enegildo Peña, viceministro de Cultura para la Región Norte, con asiento en Santiago. Si José Rafael Lantigua no realiza una hazaña extraordinaria, como llegar a la presidencia de la República, liderear un partido politico de arrastre nacional, ganar el Premio Nobel de Literatura, entonces el lantigüismo acabará con la muerte de Enegildo.

Ello es que el Ministerio de Cultura publicó una aclaración dando a conocer los gastos en que incurrió para grabar el spot con el que plagió un video de la feria del libro de Bogotá. La gente del pueblo dice que quien bate la pupú suele quedar embarrado, porque salpica. ¿Habrá que creerle a Lantigua que sólo gastó unos 74 mil pesos para hacer el plagio? No son más que jabladurías de ese jablador. Los escritores Taty Hernández y Sélvido Candelaria también han salido a batir la misma pupú. Están salpicados.

El mismo Lantigua, que es quien más jiede en todo esto, es el primero que continúa batiendo el mismo caldo, al aducir que la Dirección de la Feria del Libro está autorizada a utilizar el anuncio copia. Qué timbales tiene esta gente. Es como si tú vendieras arroz y vas donde otro que también vende a pedirle autorización para copiar un anuncio muy original que esotro tiene sobre su arroz. Don usted, el anuncio suyo no será original, será siempre una copia. No copie. Si a usted la producción le sale tan barata ordénele o pídale a uno de los creativos del Ministerio, donde hay muchos, que le prepare una idea nueva para un anuncio de arroz y haga su anuncio original, sin copiar a nadie. Usted debe saber, don usted, que usted no es dueño del país, que quienes están pasando vergüenza con el plagio son los dominicanos, que pagan el salario de usted, los dominicanos que pagaron los 74 mil pesos y tienen que ver el resultado en un video.

Ahora también tenemos que sufrir la vergüenza de conocer que esta gente fue con el rabito entre las piernas a pedirles a los colombianos que les permitiera imitar un anuncio, ¡anda el carajo!