lunes, 2 de julio de 2012

Cocotero, dulce amigo, qué solo sin ti es el mar...



















Dulce de amor


Gabriel Moquete

Cocotero,
dulce amigo,
que en la loma
o en el llano
te das siempre
por igual,
dulce a dulce,
sombra a sombra,
con tu agua refrescante,
con tu masa blanquesina,
pura, limpia,
lista a dar.

Cocotero,
dulce amigo,
qué solo sin ti es el mar,
un paisaje con tu imagen
parece al cielo llegar.
y reposteado, hecho helado
nada te puede igualar.

El piñotate,
el jalao,
con la batata ligado
eres un dulce encantado
que acaricia al paladar.
La cocada,
apetitosa,
y en turrón alimonado
tiene más que el importado
sabor manso y natural.

Dulce coco de mi tierra,
que te hundes de cabeza
y atrapas con tu melena
las sales y los nutrientes
que por tu corteza elevas,
elaboras,
y llevas,
convertidos en racimos
tu ofrenda a la humanidad.

Dulce coco de mi tierra,
¡gracias por tu rica entrega,
y perdona si las manos
destructoras,
te hacen daño!
Tú, que endulzas tantas almas,
tú que brindas tanta sombra,
tú, que nuestro amor mereces
desde el mismo amor que naces
    perdónalos dulce coco
que no saben
lo que hacen.