martes, 24 de julio de 2012

Zea Mays, nombre correcto de este rey, que ya es de todos



















Maíz 
(Zea Mays)
Décimas

Gabriel Moquete


¡Qué grandioso poderío
tiene el rey, el rey raíz,
ganador firme y feliz
de todos los desafíos!
Cuando Colón, con su brío
de ilustre descubridor
con su pompa de señor
vino como un trotamundos,
se encontró en el nuevo mundo
con un firme vencedor.

En Méjico ya existía
un gran rey en su castillo
ignorado por el pillo
que desde Europa venía.
Tampoco Asia sabía
que reinaba por aquí
un señor que hacía feliz
a su gente, a todo gusto,
un buen rey, un rey astuto:
¡el poderoso maíz!

Suramérica también
fue predominio primero
de este rey de los graneros,
de inagotable sostén.
Cuando los Europeos ven
tanta gracia alimenticia
corren a dar las albricias
en España a sus paisanos
y este rey americano
en el Asia es ya noticia.

La avena, el trigo, el arroz,
eran en esos momentos
la base del alimento
conque aquél mundo vivió.
Pero cuando les llegó
este rico potencial
empezaron a guerrear
aquellas viejas naciones
todas locas de ambiciones
por querer aquí reinar.

Zea Mays, nombre correcto
de este rey, que ya es de todos,
tiene diversos apodos
según país y dialecto.
Ya abarca el mundo completo
porque en calidad venció,
y tan rápido creció
hacia él la aceptación
que hoy supera en producción
al trigo, y al mismo arroz.

Es que el rey maíz contiene
lo que el mundo necesita
y todo tan a la vista
que cualquier gente lo obtiene.
Su aceite es limpio  y conviene
porque es rico en vitaminas,
a cualquier comida afina
crudo, y también cocinado,
de ensalada es buen aliado,
¡es un as en la cocina!

Tiene hidrato de carbono
(con su carga de almidón),
tiene fibras, que es un don
que nos brinda como bono.
Este gran rey que menciono,
que es tan completo y tan bueno,
también contiene en su seno
contra un cáncer atacante
magnífico antioxidante:
es el Betacaroteno.

Si hablamos de vitaminas,
es cosa de no acabar,
pues junto a cualquier manjar
te manda la medicina.
Ni hablar de las proteínas
que nos las manda a montón,
esta es la alimentación
que el pueblo debe ingerir
si es que se quiere vivir
apegado a una razón.

Para el sistema nervioso
tiene todo el grupo B,
tiene vitamina C
y A para ojos borrosos.
Tiene B 7, un virtuoso
que se llama Biotina,
este, del cuerpo elimina
el cansancio agotador,
y a la piel le da vigor
esta útil vitamina.

¿Recetas de cocinar?
Hay tan amplia variedad
que quedaríamos atrás
si tratamos de indicar.
Mejor me voy a quedar
como buen dominicano
con las que más tenga a mano
que consumimos aquí,
por supuesto, el rey maíz
nos extiende bien la mano.

Qué delicioso es probar
una torta cibaeña,
parece que el alma sueña
cuando llega al paladar.
Y en el Macorís del mar,
los bollos con chocolate
dan fuerzas para el «combate»
del muellero en su labor,
y es inyección de vigor
al pelotero en el bate.

Una harina guisadita
con carne, también guisada,
si usted quiere, acompañada
con alguna ensaladita.
Esta comida exquisita
nada tiene que envidiar
a ningún plato «especial»
en cualquier hotel de altura,
además de sabrosura
hay alimento cabal.

Tenemos el majarete,
el inquieto saltarín
buchitos de querubín
cuando en el plato se mete.
A cualquiera compromete
con su sabor «soberano»,
hecho por la ilustre mano
de nuestra mujer criolla,
más que placer, una joya
del pueblo dominicano.

Y tenemos el chenchén,
rico plato sanjuanero
que el maíz, rey del granero
nos da por premio también.
Si San Juan es un edén
por sus valles y sabanas,
esa comida galana
viene a ser un compromiso,
¡San Juan es un paraíso
y el chenchén es su manzana!

Y el chacá, regionalismo
endulzado con amor
en un dulce encantador,
casi unido al ritualismo.
Una entrega de sí mismo
al gusto de los demás,
como que San Juan se da
a saborear con sus cosas,
y como que sueña y goza
cuando brinda su chacá.

Hay que consumir señores
el producto nacional,
debemos aprovechar
nuestros recursos mejores.
Nuestra tierra da primores,
es rico nuestro país,
y si quieres ser feliz
al compás del alimento
dale tu abrazo al sustento
del gran rey, ¡el rey maíz!