jueves, 2 de agosto de 2012

Pobre vida carcelaria la de esta ave sin consuelo
















Jaula abierta
Décimas

Gabriel Moquete

Mi vecina Nicolasa
tuvo una idea ejemplar:
una jaula colocar
en el frente de su casa.
El pajarillo que pasa
y ve esa casita abierta,
sin temor y sin alertas
entra y hasta hace su nido
pues Colasa le ha ofrecido
una jaulita sin puertas.

Muy distinto a Candelaria,
con una pobre cotica
en una jaula chiquita
que es como una solitaria.
Pobre vida carcelaria
la de esta ave sin consuelo,
su dueña, llena de celos
no la lleva ni a la sala
y le atrofia las dos alas
«no vaya a levantar vuelo».

No pretendas detener
la libertad de las aves
que la vida bajo llaves
es muy triste padecer.
Mejor, disfruta el placer
del que goza Nicolasa
que en vez de colocar nasa
como trampas para asirlas,
se regocija al vivirlas
a puerta abierta, en su casa.