jueves, 20 de septiembre de 2012

Ruidos en la comunicación virtual

Clodomiro Moquete





















Lo que coja mi bon

Clodomiro Moquete

Hace unos meses la dirección de prensa y relaciones públicas del Banco Agrícola hubo de enviar a Listín Diario, en horas de la noche, un texto que debía ser publicado en espacio pagado en la edición del día siguiente. Este es un problema que se presenta con frecuencia en los diarios. Digamos que el documento para ser publicado como un anuncio publicitario está pautado, tiene su espacio reservado. Antes que «pegar» las noticias, comentarios, artículos de opinión y otros materiales, en el diario primero se colocan los anuncios comerciales, son realmente prioritarios porque ese es parte fundamental del sustento del medio.

Siempre hay anuncios comerciales que llegan tarde. Es el caso de aquel texto del Banco Agrícola. ¿Qué sucede cuando llega un anuncio que es un simple texto pero que ha sido enviado como JEPG? Como ese caso es frecuente no es una sorpresa y el área de publicidad tiene asignado un redactor que comienza a digitalizar, a «tipiar» el texto. Porque el texto en un material en JEPG no puede ser trasladado, copiadas las letras para ser llevadas al otro formato en que ha de aparecer en el tamaño y la forma en la página del diario. Hay gente que no entiende esto aunque se le explique de mil maneras. Lo ideal, más que lo ideal, lo lógico, es que en el caso del anuncio del Banco Agrícola el texto haya llegado, haya sido enviado para ser sombreado y copiado en el área de publicidad. Pero si a alguien se le ocurrió en el Bagrícola llevar ese documento a JEPG, es decir, a una imagen que no se puede sombrear y copiar el texto, entonces hay que «tipiarlo» otra vez. Y el periódico tiene a un fulano, o más de uno, redactor o lo que sea para «tipiar» dicho texto. Ojalá que ahora entienda quien no entiende.

Veamos un chin más. Edmundo Poy o Roira Sánchez envían el programa del Festival Internacional de Danza Contemporánea en una imagen lindísima, con dos bailarines por los aires en un escenario colorido e iluminado, que realizó un excelente diseñador gráfico. ¡Qué maravilla! ¡Qué cosa tan preciosa! A las 3:30 de la madrugada el editor de la Agenda Cultural tiene que elaborar una notita de tres o cuatro párrafos sobre dicho Festival, busca lo que ha sido enviado por Mundo y Roira, y encuentra el prodigio. Se queda boquiabierto por la lindura. Pero a esa hora no tiene tiempo, no tiene ganas, no tiene disposición, de comenzar a «tipiar», a reescribir el texto. Una de las cosas que hace es no hacer. Aunque se trate de un simple párrafo porque al fulano de la Agenda Cultural le pudo haber «cogido» el sueño y estar retrasado en la edición de la Agenda, Mundo, Roira. Lo que hay que hacer (que lo hicieron después de mucho ruego) es enviar una simple nota en Word para ser sombreado el texto y pegado, y no la preciosidad y bonitura de una imagen con dos bailarines por los aires en un escenario colorido e iluminado, que realizó un excelente diseñador gráfico. Eso ustedes se lo mandan a quien lo necesite, no a los periodistas que tienen que trabajar.

Es importante que se diga lo que sucedió en Listín Diario con el anuncio en JEPG enviado por el Banco Agrícola. Que al advertir tarde que el anuncio había llegado en ese programa y que había que disponer del texto el pobre redactor que «tipió» cometió faltas, no hubo tiempo de corregir adecuadamente y el anuncio salió con faltas, y como se trataba de un anuncio que tenía que salir en esa fecha porque así lo estipulaba un compromiso internacional de dicho Banco, entonces aquello, sencillamente, se dañó todo.

Mundo Poy
Nadie se queja por la existencia de este tipo de problemas que el editor de la Agenda Cultural llama «ruidos en la comunicación virtual». Mundo Poy lo que piensa es que Clodomiro Moquete es un tipo conflictivo, que siempre está buscando la quinta pata al gato. Él no sabe que en muchos e importantes medios dejó de aparecer una nota informativa de Edanco porque fue enviada en una «gaceta» con el texto congelado en JEPG. Y resulta que al diseñador de la «gaceta» el pobre Mundo Poy le entregó el texto en Word, para que dicho diseñador lo congelara en una imagen que será muy linda pero inútil para ciertos medios. Todo eso uno tiene que escribirlo en la madrugada, cuando debe estar haciendo otra cosa, para ver si Mundo Poy y Roira Sánchez lo entienden.

Hay que agregar algo más aunque represente invertir cinco minutos preciosos aquí. El Museo Memorial de la Resistencia Dominicana envió a medios su programación de setiembre en un texto petrificado en una imagen elaborada en JEPG. Le solicitamos a la persona que hizo el envío que reenviara el documento en Word. Así lo hizo, sin ninguna complicación. Tenemos la programación del Museo como la necesitamos.

Durante meses dejamos de publicar las actividades diarias del Centro Cultural de España, por la simple y sencilla razón de que el Centro comenzó a utilizar un programa bonito, muy actual, pero que dificultaba la elaboración del texto cuando no se tiene tiempo de perder. Desde la semana pasada el Centro Cultural de España cambió y comenzó a utilizar un programa cuyo texto se puede sombrear, copiar y editar. Ahora las actividades del Centro Cultural de España serán reseñadas todos los días en la Agenda Cultural, y en otros medios que no lo estaban haciendo. Son cosas que no se dicen públicamente, quizá porque en algunos medios, en muchos, se teme a que digan que están atrasados, que no entienden el nuevo diseño muy lindo que utilizaba el Centro Cultural de España. Pero dejaron de aparecer las actividades del Centro en esos medios. Hasta que alguien del Centro Cultural de España advirtió que el lindísimo diseño es inoperante, sirve para que personas lo vean y lean, pero no para trabajarlo, copiarlo, editarlo.

Lamentamos que las relaciones de amistad que siempre ha habido entre Edanco y la Agenda Cultural se hayan deteriorado. Algunas veces somos ríspidos en las relaciones con las personas que nos envían problemas, ruidos terribles. Documentos de mucha importancia para nosotros que no podemos trabajar porque quienes deben enviar eso para ser trabajado lo envían con el obstáculo. Vamos a mencionar nombre. Ramona Hernández, del Dominican Studies Institute (CUNY), es decir, del Instituto de Estudios Dominicanos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, es alguien que se comunica muy mal con los medios de comunicación de la Isla. Ella es demasiado autoridad, alguien que ha llegado muy lejos. El año pasado en la Agenda Cultural anunciamos que haríamos una colecta para pagar un curso en que ella estudiara otra vez el español, pues todos sus documentos enviados a medios del país venían en inglés. Una falta de respeto incalificable porque aquí nosotros hablamos en dominicano, para llamarle así al lenguaraje que hablamos y escribimos.

Ahora, esta semana, por fin Ramona Hernández envió un pergamino que explica en español lo que trata también en inglés. Debe ser que ella inició el curso. Ahora le falta aprender que, en vez de un pergamino en un diseño lindísimo debió enviar una simple nota en Word o en un programa cuyo texto se pudiera sombrear y copiar. Ese es el otro curso al que tiene que asistir ella.