viernes, 20 de julio de 2012

en los últimos años ha surgido un poder negro muy peligroso















Casa por la Identidad 
de las Mujeres Blancas


En la segunda mitad de la década de los años noventa del siglo pasado existía una entidad que se denominaba «Movimiento por la Identidad de la Mujer Negra» que hizo circular en todo el país un decálogo: «10 expresiones racistas que no debemos repetir», documento que motivó la crónica que inserto aquí. Las «expresiones racistas» aparecen al final:

En este país de racistas, donde la mayoría, mucho más del ochenta por ciento, son negros y mulatos, se justifica que constituyamos esta nueva entidad, la Casa por la Identidad de las Mujeres Blancas, para defender a las mujeres blancas de la opresión racista.
 
Nosotras entendemos que una minoría blanca ha gobernado el país en perjuicio de la mayoría, pero en los últimos años ha surgido un poder negro muy peligroso que utiliza recursos en campañas inútiles y que crea ideales que pueden llegar, y llegan, a conformar una ideología racista.
 
Nosotras estamos en contra del poder blanco que siempre ha oprimido, y estamos en contra del nuevo poder negro en que predomina el odio.
 
Decimos no a la clase criminal aposentada en recintos religiosos y que ancestralmente ha desgobernado al país, desde el mismo momento en que los españoles llegaron a esta Isla, para desgracia de sus primitivos habitantes. Esa clase criminal es impiadosa y todavía tiene sus tentáculos en los cimientos del poder.
 
Decimos no a la claque del odio que en vez de luchar por la verdadera libertad y el bienestar de la población en general -de inmensa mayoría negra y mulata-, se dedica a crear grupos ridículos que no aportan soluciones reales a dicha población.
 
Algunos de esos grupos son ONG's que reciben recursos materiales de organizaciones internacionales que procuran crear distorsiones entre los que están llamados a derribar a la minoría blanca que detenta el poder desde siempre. Los que dan el dinero a esas ONG's son blancos aliados estratégicos internacionales del grupo minoritario de blancos que detenta aquí el poder.
 
Ya sabemos, por ejemplo, que hay ONG's infectadas por organismos financieros internacionales que les imponen, a cambio de la «ayuda», un supuesto lenguaje no sexista y unos estudios del género, en los que invierten recursos cuantiosos que no producen ningún beneficio y que, por el contrario, afectan el idioma de la manera más ridícula.
 
Si esta distorsión se traslada a los grupos que pueden manejar recursos desde fuera con la condición de gastarlos en programas supuestamente anti-racistas, que en definitiva no resuelven los problemas de los negros y mulatos, entonces los que bailan en ese festín son puros culpables.
 
Un ejemplo muy claro es la campaña que busca que ciertas expresiones racistas no se continúen pronunciando. Quienes sostienen esa campaña han impreso miles de hojas y han gastado una enorme cantidad de dinero en ello, pero dicha campaña es tan torpe que lo que ha logrado es dar a conocer ampliamente las palabras que quieren que se queden en el olvido.
 
Donde quiera puede ser encontrado un decálogo que repite los epítetos que quieren ser suprimidos. Resulta alarmante que ahora esas expresiones son más conocidas que antes, porque unos negros se han encargado de que ello sea posible con recursos que reciben supuestamente para provocar lo contrario.
 
La proliferación de esos volantes, insistimos, es alarmante, muy costosa y no resuelve nada, y se parece demasiado a los de los evangélicos y protestantes, provenientes principalmente de «donaciones» e instituciones «religiosas» de Estados Unidos que gastan sumas millonarias a nombre de Jesucristo, sin que ello garantice para nada el bienestar de la gente, sino lo contrario, la pérdida de recursos y del tiempo de los ignorantes que son utilizados para repartir esa literatura escandalosa que los embrutece más.

- Tenía que ser un negro
- ¡Qué suerte tan negra!
- Tuve un día negro
- El negro cuando abre la boca mete la pata
- Negrito come coco
- El negro es comida de puerco
- Más prieta que el culo
- Negro en mi casa sólo el caldero
- Ella es negra pero tiene el alma blanca
- El negro, cuando no la hace a la entrada, la hace a la salida