martes, 10 de julio de 2012

Plátano, eres sin igual, plátano, ni el pan te gana

















Plátano
Décimas


Gabriel Moquete

Plátano dominicano,
plátano de mi país,
ay, si no fuera por ti,
qué sería de mis paisanos.
Eres manjar cotidiano,
cada día, en cada mesa,
eres preciosa remesa
que la madre tierra envía,
fuente de sana energía,
parte de nuestra riqueza.

Ya representa el mangú
otro plato nacional,
se ha hecho tan popular
que ya es parte del menú.
Y donde quiera estás tú,
en restaurantes, mesones,
en hoteles, colmadones
y en fritangas callejeras,
estás siempre de primera,
con tus sabrosos tostones.

Hervido, y acompañado
con salami, es ideal,
y en sancocho, es escencial
con al aguacate al lado.
Tambien te cuecen guallado,
unos bollos que agregados
a la habichuela guisada,
la hacen rica y deseada,
y sirven como carnada
para clientes delicados.

¿Y el sabroso pastelón
con el plátano maduro?
Sabroso viaje seguro
a un placer sin parangón.
Yo sé que falta un montón
de cuallidades sabrosas,
mas, no puedo tantas cosas
por este medio expresar,
este vivere especial
merece rima copiosa.

Pero antes de terminar
hay que tirar unos copos
con justicieros piropos
a este recurso social:
Plátano, eres sin igual,
plátano, ni el pan te gana,
plátano, tu savia emana
una fuerza milagrosa
que da sangre poderosa:
¡la sangre Dominicana!