lunes, 27 de agosto de 2012

Acoso es mi tormenta, la lluvia es mi paladar...






















Poemas sin encargo de 
Enrique Eusebio



La lluvia nos vive

La lluvia acude si la pienso.
Se posesiona en mi instinto
y entonces todo es agua
colada por mis huesos. Deseo.
Pasión persecutoria de diluviarme
cuando mis gestos son voz y ella suspira.
La lluvia nos vive,
solo basta pensarla y nos mojamos.


Ciudad despierta

La ciudad permanece despierta
entre los fuegos voraces de las luces.

Hay tenues destellos enroscados en mis iris
que pretenden abatirme,
casi resarcirme cuando ella suelta el chal
y me convida en olas sueltas.

¿Cuándo rehusé su panoplia misteriosa
o el hábitat en su oscuridad pernoctante?

Solo espero que su ímpetu rojizo
apague mi voluptuosidad desbordada,
encandile mis ojos y
revierta esta posesiva sed
en hopalanda de augurios,
cuasi en maternal acogencia
y me declare posesión sin días
ni escarceos de tinieblas,
sino total paridad en sus flamígeros cortocircuitos.



Herida donde solo tú quepas

Cómo puedo abatir el silencio
sin una herida donde solo tú quepas
y desde ahí oír las palabras que callas;
hacerme presencia en tu ausencia
para que tu voz me grite desde los huesos
y tus labios me derriben cada mañana.



Palabras en la lluvia

Acoso es mi tormenta, la lluvia es mi paladar,
la nostalgia la escucho cuando su voz cae en mí
y se convierte solo en agua
y me cubre en este día que dibujo peces mordisqueando voces y sueños.
Escucho sombras que suenan en el viento;
alguien altera mi timbre y me replica en ecos.
Te doy espejos de mi piel,
sonidos ocultos que andan con el viento.

Textos poéticos de Enrique Eusebio, del libro inédito: «SMS: Me arde el cuerpo que te debo».
https://www.facebook.com/notes/enrique-eusebio/poemas-sin-encargo-de-enrique-eusebio/456397457715179