martes, 18 de septiembre de 2012

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Nota de Luis Carvajal

La lucha por salvar a Loma Miranda apenas empieza.
Quedan miles de dominicanos por enterar, por orientar, por convencer.
Aunque cada vez somos más, es necesario procurar que seamos todos, todas quienes defendamos la permanencia del agua, de la vida, de la patria.
El esfuerzo educativo para que se entienda la importancia de Miranda; sus aportes a la economía, a la vida, a los acueductos, a los cultivos, al paisaje y al clima debe continuar cada día y es tarea de cada día.
Lejos de multitudes y cámaras es un trabajo cotidiano sin heroísmos protagónicos.
Para que siempre haya agua.
¡Para que siempre haya patria!