miércoles, 23 de mayo de 2012

Concepción elitista o arielista de la cultura


San Francisco, 
California, conferencia

Pedro Henríquez Ureña, ¿americanista?
«La raza negra nunca ha predominado allí (en República Dominicana) y la lengua castellana se conserva pura. Nunca ha existido ni existe, dialecto negro en la República. Al contrario: Santo Domingo pertenece a la sección de América donde la lengua se mantiene más cercana a sus orígenes castellanos». Pedro Henríquez Ureña.

El escritor dominicano Fernando Valerio-Holguín ofrecerá la conferencia «Pedro Henríquez Ureña: ¿Americanista?» en el Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA) que se celebrará en San Francisco, California, desde hoy miércoles 23 hasta el sábado 26. En su presentación, de Colorado State University, el crítico analizará el «americanismo» en la obra de Pedro Henríquez Ureña, a la luz de un pensamiento crítico que desmitifique y desacralice nociones asumidas como verdaderas acerca de este intelectual dominicano.

Pedro Henríquez Ureña es reconocido como americanista a causa de sus reflexiones sobre Latinoamérica en obras como La utopía de América, Corrientes Literarias en la América Hispana, y Seis ensayos en busca de nuestra expresión. Existen, sin embargo, grandes «silencios» en su obra con respecto a la cultura popular latinoamericana, específicamente, las culturas indígena y negra. Es posible que esto se deba, entre otras causas, a una concepción elitista o arielista de la cultura, y al hecho de que el filólogo dominicano dedicó un ingente esfuerzo al estudio de la cultura española. Intelectuales como Arcadio Díaz Quiñones reconocen este fenómeno: «A la vez, muestra cuán reacio era [Henríquez Ureña] a aceptar la presencia afrodominicana y cómo este prejuicio infiltra sus estudios».

Además de los «silencios» o escasa elaboración acerca de las culturas indígena y negra, Henríquez Ureña consideró la cultura como un «cúmulo de nociones fijas», lo cual presupone un enciclopedismo decimonónico dogmático. El discurso cultural es un espacio de luchas ideológicas (kulturkampf). Por tanto, en el contexto de una filosofía de la praxis, la cultura es política y la misma está ligada a una hegemonía en la relación poscolonial entre España y Latinoamérica. En su praxis escriptural,  Henríquez Ureña apuesta por una hegemonía cultural hispana en desmedro de la cultura latinoamericana.