miércoles, 27 de junio de 2012

El cuento de Bosch es anterior a las letras de Pedro Flores





















¿Plagio de Pedro Flores
a un cuento de Juan Bosch?

La guaracha «Borracho no vale», que grabara el popular cantante Daniel Santos, igual que otros cantantes y conjuntos como el Trío Los Panchos, de México, fue y es presentada como una composición del puertorriqueño Pedro Flores, pero un cuento de la autoría del escritor dominicano Juan Bosch, publicado años antes de que se diera a conocer la citada canción, narra exactamente la misma historia, con lo que estaríamos ante un fraude si el propio Pedro Flores se atribuyó las letras.

Pedro Flores nació en Naguabo, Puerto Rico, el 9 de marzo de 1894 y falleció en julio de 1979. En Puerto Rico es considerado como uno de los máximos exponentes del bolero y la guaracha en la historia musical del continente americano.

La enciclopedia Wikipedia afirma que la canción «Borracho no vale» es de su autoría:  http://en.wikipedia.org/wiki/Pedro_Flores_(composer)

Igualmente el Trío Los Panchos interpreta la canción y atribuye la autoría a Pedro Flores
http://www.eltriolospanchos.com/eltriolospanchos/cancionero/letras/borracho_no_vale.htm

Las letras de la guaracha, como la grabó Daniel Santos, son las siguientes:

Daniel Santos, Borracho no valeGrabado en Nueva York en 1941
Se estaba ahogando un ratón dentro de un barril de vino
y viendo al gato vecino le dijo de bacilón
Ay, compay gato, compádezcase de mí y sáqueme de esto,
mire que si yo muero borracho,
entonces nunca me comerá
Córrase ese chance, sáqueme de aquí,
que yo le prometo que al pasar mi borrachera
puede usted hacer lo que quiera (hic!),
lo que quiera usted de mí.
(Coro)
Desde luego queda convenido que...
Borracho No vale, no señor
Borracho No vale, no puede ser
Borracho no vale, que no que no.
Ah que si le dijo el gato que yo te voy a sacar
y hasta te voy a dejar, que te duermas un buen rato.
Muchas gracias señor gato, dijo quillao el ratón,
Yo no soy muy dormilón, puede usted ponerse en vela,
que al pasar mi borrachera, estaré a su disposición
(Coro)
Desde luego queda convenido que...
Aunque han pasado unas horas,
y como yo no es muy dormilón,
al poco rato al ratón, le pasó la borrachera,
alcanzó a ver una cueva, cerquita de donde estaba,
y sin pensar en más nada, corrió y se metió en la cueva
y todavia está el gato afuera, esperando su carnada.
(Coro)
Desde luego queda convenido que...
Aunque han pasado unos días,
y se encuentra el gato al ratón,
Y enseguida hizo mención, del contrato que existía
esas son embusterías, le dijo el ratón al gato,
como voy a hacer contrato, de dejar que usted me coma?,
Y ademas cuando una toma.
Quien le hace caso a un Borracho?
(Coro)
Desde luego queda convenido que...
(Hablando) Y ademas cuando uno toma,
¿quien le hace caso a un Borracho?
http://www.youtube.com/watch?v=9ISIqft_SGs&feature=related


Editora Nacional Dominicana publicó el día 23 de este mes en su blog el cuento «Don Gato y Don Ratón», de Juan Bosch, del libro editado ahora y titulado «Cuentos para los más chiquitos» y luego se nos informó que «Estos cuentos fueron publicados bajo el seudónimo Juan Niní, en la revista Alma Dominicana, año 1, No. 2, Santo Domingo, septiembre-octubre, 1934», mientras que la guaracha que interpreta Daniel Santos y las grabaciones de Los Panchos y de otros grupos consultados son de los años 40 del siglo pasado, es decir, posteriores a la publicación del cuento de Juan Bosch en la revista Alma Dominicana en 1934.

No quisiéramos decir que Pedro Flores podía prestarse para hacer una copia vulgar, un plagio. Lo cierto es que la guaracha cuyas letras le atribuyen son una imitación de las letras del cuento de Bosch, que es el siguiente:


DON GATO Y DON RATON 
Don gato estaba una vez paseándose sobre una pared, y al mirar hacia abajo observó que una cosa se movía dentro de una barrica. Esta contenía un poco de ron y cuando Don Gato se acercó se relamió de gusto al ver que quien estaba ahogándose en el licor era nada menos que su tormentoso enemigo, el joven Ratón. -Compadre Gato -clamó el infeliz- me estoy asfixiando aquí. Haga un favor, siquiera sea una vez. -Yo lo siento, compadre Ratón -contestó sin piedad alguna Don Gato. -Oiga -insistió el moribundo- le prometo engordar cuando salga de aquí y volver donde usted, para que me coma. Al oír tan agradable proposición, Don Gato se detuvo, se llevó la patita a la barbilla, como quien piensa, y contestó: -Yo no creo en la palabra suya, amigo Ratón; pero si usted me promete engordar y volver, trataré de ayudarle. Al joven e impertinente Don Ratón le brillaron los ojitos, porque a decir verdad no se sentía muy bien en el ron, que le estaba quemando las peladuras, que se había hecho tratando de conseguir queso. -Le juro a usted, compadre Gato, que cumplo mi promesa- afirmó. Entonces Don Gato buscó una tablita, la colocó de modo que tocara el fondo y el borde de la barrica, y por ella salió el entripado Don Ratón. Cuando estuvo afuera volvió la cara y se ausentó lo más deprisa posible, por si acaso. Pasaron los días, las semanas, y hasta medio año. Un día Don Gato se paseaba tranquilamente por el patio de su casa y vio unos ojitos brillar en el fondo de una cueva. -¡Hola, compadre Don Ratón! -¿Qué tal, amigo Don Gato?- respondió aquel cínicamente -¡Cómo!-¿Ya usted no se acuerda de lo prometido? -¿Prometido? -preguntó Don Ratón. Entonces Don Gato, con las mejores palabras de su léxico, explicó el caso tal como sucediera. -¡Ah sí! -dijo Don Ratón-. Lo recuerdo muy bien. -¿Y no va usted a cumplir ahora su promesa?- preguntó el gato, relamiéndose al pensar en su próximo banquete.  -¿Yo cumplirla? ¿Qué era lo que había en la barrica, compadre Gato? -Ron, si no me equivoco-respondió éste. El joven Don Ratón se echó a reír estrepitosamente y cuando hubo terminado explicó: -Si era ron, es indudable que yo estaba borracho, y usted estará de acuerdo conmigo, compadre Gato, que nadie le hace caso a las palabras de un borracho. Y el “compradre” Gato no supo qué contestar.
http://editoranacionalrd.blogspot.com/2012/06/cuento-infantil-de-juan-bosch.html