miércoles, 15 de agosto de 2012

El Ministerio no me ha dado nada a gratuidad,yo no recibo limosnas ni privilegios de nadie














Rossalinna Benjamin
¡Gente! 
Les reenvío mi comunicación con 
Juan Freddy 
Díganme qué les parece. Abrazos

El espacio para la mensajería privada de Facebook se ha convertido en un trasiego de notas de un grupo de amigos a partir de un primer texto enviado por el escritor Juan Freddy Armando a Rossalinna Benjamin, la poeta que de repente se ha convertido en la figura dominicana de actualidad, por sus méritos como escritora y por el grave error que se ha cometido en el Ministerio de Cultura con la publicación de un libro de su autoría. En este diálogo de sólo un grupito, además de Juan Freddy y Rossalinna Benjamin, han participado, por iniciativa de la poeta, sus amigos Sylvia Soler, Xenia Rangassamy, Natacha Batlle, Isis Aquino, Clodomiro Moquete y Jose Angel M. Bratini. La Agenda Cultural sólo entrega en esta edición los textos de Juan Freddy Armando y Rossalinna Benjamin y se guarda los escritos de los demás, que podría publicar en los próximos días. Aquí está.

Sábado
Juan Freddy Armando
Querida Rossalina: El motivo de este mensaje es la carta que has publicado sobre lo que pasó con la publicación de tu libro en el Ministerio de Cultura. Sucede que ser agradecido es el menor o más pequeño de los grandes valores que posee el ser humano. Y yo creo que tú debes sentirte agradecida de que el Ministerio de Cultura te incluyera en su proyecto de financiar a jóvenes escritores para que se desarrollen en oficio de escribir. Especialmente a Basilio, que como dices en tu carta, privilegió a los que menos recursos tuvieran, entre ellos a ti. Sé que eres una persona agradecida, porque lo he comprobado en muchas ocasiones en que te he oído hablar. Por eso me sorprendió esa carta y las actividades que has dicho harás para que recojan el libro y para que te desagravien. Con eso que has hecho, precisamente en este momento en que termina la administración de Lantigua, los haces quedar mal, y lo que debería ser un broche de oro pasa a ser un broche sin brillo. Cuando tenemos algo importante que agradecer a una persona o institución, es necesario que le dejemos pasar uno que otro error que se cometa con nosotros. Creo que tienes razón, que ellos no debieron ni publicar un libro que no era ni debieron ponerlo a circular y debieron hacerle caso a tu petición, pero tú no debiste responderles con un escándalo público. Total que lo debiste hacer es luego publicar por tu parte la versión verdadera del libro con una nota aclaratoria y ya. Y mira que quien te sugiere que no maltrates a Cultura soy yo, precisamente yo, que no estoy en la lista de los mejor tratados en esta administración cultural. Pero me siento en el deber de decirte estas cosas, por el afecto y admiración que te tengo, por nuestra amistad, porque te he visto crecer como escritora y como persona desde aquellos tiempos en que formabas parte del Círculo Creativo, experimento que desarrollé en la Biblioteca República Dominicana, que después me propuse incluso que trabajaras en la Biblioteca, y luego que trabajaras en el Plan Quinquenal del Libro y la Lectura, porque sé que tienes grandes valores éticos, intelectuales y creativos. Por todo eso te propongo que escribas una carta pública dirigida a José Rafael Lantigua y Basilio Belliard, en la que les pidas excusas por lo que has dicho en la Agenda Cultural y en internet y otros medios, y les manifiestes tu agradecimiento por lo que han hecho por ti como escritora, como persona y como joven. Si haces eso, tu imagen pública se engrandecerá como escritora y como dominicana. Gracias.

Juan Freddy Armando
Sábado
Rossalinna Benjamin
Hola, Juan Freddy. Entiendo lo que me dices y te agradezco la intención. Sabes que yo también te guardo un gran afecto, respeto y admiración.

Como bien dices, soy una persona gradecida y JUSTA, además de respetuosa de los demás. Pero el hecho de ayudar a alguien no me da derecho a maltratarle después, aprovechándome de su "deuda" conmigo. Asimismo no le reconozco este derecho a nadie cuando es al revés.

Te aclaro algo: mi agradecimiento con el Ministerio y con el mismo Basilio por haber sido incluida en el SINACREA en nada tiene que ver con mi justa indignación por la mutilación de mi libro y su distribución sin mi consentimiento, que nos mal representa tanto al Ministerio como a mí.

El Ministerio no me ha dado nada a gratuidad,yo no recibo limosnas ni privilegios de nadie, pues quiero poder proceder con libertad. En todo caso esa o cualquier otra oportunidad, me la he ganado. Como bien recuerdas, colaboraba intensamente en la promoción de la Tertulia, repartiendo las invitaciones hasta por el Conde, invitando a jóvenes a los talleres y una vez hasta reparando las invitaciones (recuerdas? trabajo muy tedioso! jeje). También en trabajos concretos con libros y en todo lo que se me necesitara en el Ministerio. Pues siempre he creido en trabajar por la cultura.Creo que soy una de las pocas que he trabajado (en la FIL y en otras actividades) como voluntaria, sin esperar ninguna paga, aún estando sin empleo. Y ESTOY EN TOTAL DISPOSICIÓN DE HACERLO SIEMPRE, PUES CREO EN LA DIGNIDAD DEL TRABAJO CULTURAL QUE SE REALIZA.

Me escogieron para esto por Valentín (con quién hablé ya) y según ellos mismos: por mi talento. Siempre lo agradecí a Valentín al igual que a Basilio. Desde que ese proyecto comenzó a dar problemas, fui la primera en comunicarle a Basilio lo que estaba sucediendo y en sugerirle actitudes o acciones, todo para defenderlo. Como testigo están mis colegas becarios.

Por otro lado: mi trabajo en la biblioteca, no sabía que tenía que ver contigo, fue Elsa la que me refirió, pero si es así, qué bueno que me lo dices para agradecértelo de todo corazón.

Yo les di suficiente espacio y tiempo para que me dieran una explicación, algún tipo de reversión del daño o al menos una excusa. A parte de que NADIE me las dio y comenzaron a surgir especulaciones sobre la verdadera razón de este "error". Todo el mundo bien e indiferente a mi caso y yo sufriendo por esto.

Me imaginaba que era mentira eso de que me publicarían, pero pensé que al menos iban a respetar la palabra dada y no distribuir ese libro.

Siendo honestos, si fuera a ti, por ejemplo, no se hubiesen atrevido. Porque temerían lo que pudieras hacer al respecto. Por tanto, de alguna manera yo tenía que demostrarles que con nosotros los pequeños tampoco se debe jugar.

Para mí, mi trabajo vale. Soy muy meticulosa y jamás publicaría algo en el estado que estaba ese material. Por esa razón, me hierve la sangre cada vez que pienso en que personas ajenas a mí (y que no me quieren bien) lo tengan, cuando se me había prometido que eso no pasaria.

Ya sé que mucha gente piensa que eso no es nada, PERO PARA MÍ SÍ!!

Este libro en particular era muy importante para mí. De hecho, en él, por primera vez, tendría la oportunidad de darle las gracias a ellos (Ministerio, Basilio, León, Valentín). Estaba dedicado a Valentín, una hermosa dedicatoria que nunca nadie verá.

Respeto tu opinión, pero si de la misma forma en que te diriges ahora a mí para sugerirme esa disculpa pública, se lo hubieras sugerido a Basilio (que se disculpara conmigo públicamente), que por lo menos me llamara o contestara a mis correos, esto no hubiera pasado.

No tengo ningún interés en hacer quedar mal al Ministerio, simplemente dije TODA LA VERDAD. No estoy mintiendo ni degradando a nadie. No es verdad que mi reclamo de justicia va a dañar la imagen de toda una gestión. Y si es así, que rescaten su imagen CUMPLIÉNDOME. Cuando venga un gesto de que les importa haberme causado daño, entonces bajaré la guardia. Siempre he tenido que defenderme sola y es justo lo que estoy haciendo.

Si estuvieras en mi lugar, seguro lo entenderías.

Lo siento. Y con todo el respeto y el aprecio que te tengo, te digo que hasta que no me reparen de algún modo el daño, seguiré reclamando. Sólo esto me queda. Y lo más probable es que por esto pierda mi trabajo (pues la Biblioteca pertenece a Cultura). Eso te deja claro que no se trata de ingratitud, pues la gente ingrata suele ser muy ventajista además y yo no estoy pensando así, dado que hago esta denuncia que me hace más mal a mí que a nadie. Pero si no lo hubiera hecho me sentiría indigna de mí y eso no lo soporto.

Te ofrezco mil disculpas por el malestar que mi posición pueda causarte, pues no es mi intención para contigo ni para con nadie, simplemente quiero que se me respete.

Un abrazo sincero.