viernes, 28 de septiembre de 2012

Ese rumor de mar es rumor de voces implorando...

















Ese rumor de mar
poema de 

Nelson Ricart Guerrero

Una nota de este poeta dice lo siguiente: Actualmente en el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico mi compañero Christian Vauzelle presenta el vídeo "Ese rumor de mar" inspirado en el poema mío que les propongo más abajo. La muestra GPS Videoarte del Caribe estará en el MAC hasta el 2 de diciembre próximo.

Ese rumor de mar (En Miches)

Ese rumor de mar –de ese mar
pedazo de paraíso turquesa
engalanado con olas que rompen
anunciando mensajes de horizontes

Ese rumor se me antoja ser
canto de los que parten con
el corazón turbio de pesadumbre

Desde la orilla de ese mar
que es nuestro, miro el horizonte
evocando poemas de mi infancia
en los que los ojos de la amada de
tanto esperar, cambiaban de color

Ese rumor de mar es rumor de voces
implorando bajo la noche tropical el
favor de los santos y de los muertos

¡Cuanta desesperanza se cobija
bajo mantas de fortuna y calas
de barcos repletos!

¡Que poca es la gracia repartida
en nuestra tierra!

Aquellos que se van agarrados
de manos con la noche afrontan

con coraje
las corrientes
del canal

Ese rumor de mar –tal vez de voces
nos llega acompañado por tablones
destrozados

Entre ellos

de vez en cuando un nombre
identifica embarcaciones desaparecidas

Caminando por la orilla, el nombre
de Victoria me relata que la derrota
es cierta El tablón Dios se lo pague
es como un arreglo de cuentas
El llamado Lucía ya no evoca la luz
sino el dolor de un imperfecto
hecho presente

Sobre los arrecifes, flequillos de tela
son despojos de naufrágios

¡Cuanto dolor callado para los que
quedaron!

Nuestra isla es como una sirena
silente
En nuestra isla, las viudas tragan
los llantos de la tierra y del corazón

Los que llegan más allá del horizonte
son centauros, titanes modernos

que supieron
seducir los Dioses
del Canal

A veces la entrada a los Olimpos
no es más que un paso de barca
hacia otro infierno

Ese rumor de mar sabe acompañarse
de gritos de alegría
Entre los que parten, algunos pueden
llegar
En sus cantos no olvidan esta isla
que de lejos brilla todavía como
las estrellas apagadas
En sus memorias evocan el olor de
nuestra tierra después de la lluvia
y dicen que es de ellos esa patria
que dejaron atrás

Hay hijos que todavía buscan
congraciarse con madres indignas

¡¿Quién puede saber por qué razones
esta isla no quiso de ellos!?
¡¿Quien puede saber...!?

Ese rumor de olas es también
el rumor simple de un mar
en cuya orilla crecen cocoteros
que perdemos de vista allá a lo lejos

¿Pero en qué isla estamos?

De esta costa se van por centenas
aquellos que no soportan más

En esta isla se vende nuestra tierra
como si fuese ron

Ese rumor de mar me alegra y me
conmueve me confunde y me
desgarra


In “Sólo quedan las palabras” de Nelson Ricart-Guerrero, P.86- Isla Negra Editores 2009