viernes, 16 de noviembre de 2012




Primera edición


Danilo Medina




















Amenaza monstruosa

Clodomiro Moquete

Ante la situación planteada, la Agenda Cultural 

adelanta esta primera parte de nuestra edición de hoy

El sector cultural dominicano no está sólo ante una grave crisis, muy peligrosa: está ante un abismo inconmensurable. Es evidente que quien puede permitir que el Ministerio de Cultura sea eliminado sufrirá también el peor golpe político y quedará manchado para siempre en la historia del pensamiento dominicano. Todo el peso enorme de este problema, todo el peso ideológico, político de este gravísimo problema, está en la sensatez de Danilo Medina. Si tiembla en el equilibrio tiene que olvidase para siempre de una médula que se llama bochismo.

El momento es terrible y hay que creer que simplemente escribir la presente crónica, por ejemplo, causa escalofrío, estremece. El sueño de la primavera dominicana al punto de la peor pesadilla. Que sea una simple conjetura es lo que se puede desear. Pero si lo que sentimos es una posibilidad en el viento de tormenta entonces la desgracia puede arrastrar a quienes no se lo merecen, que la misma desgracia echa la culpa.

Lo que está en el tablero es que el Fondo Monetario Internacional, esa ave de mal agüero cuya sigla es FMI, está por imponer al gobierno dominicano la eliminación del presupuesto y eliminación en sí del Ministerio de Cultura. Sería el golpe más terrible que pueda sufrir el pensamiento dominicano en un momento de irrebatible florecimiento de la cultura artística, de las letras, del teatro, del arte cinematográfico, de la danza, de... Todo ese avance extraordinario quedaría paralizado sólo conque se admita públicamente la amenaza.

José Antonio Rodríguez
Hay dos evidencias que llevan a pensar que la maldita intención existe. La primera evidencia va de la incongruencia al golpe doloroso. Cuando José Antonio Rodríguez asumió en agosto la conducción del Ministerio de Cultura, igual que los demás ministros del gobierno central presentó su equipo de viceministros. Y no sólo que entregó los nombres para que el presidente Danilo Medina los nombrara por decreto sino que además asimiló en el Ministerio de Cultura a esas personas en las funciones que proponía. Luis Brea Franco fue propuesto como Viceministro de Patrimonio Cultural, Carlos Santos, Viceministro de Desarrollo Institucional, Mirtha Olivares, Viceministra de Creatividad y Participación Popular, y Carlos Salcedo, Viceministro Administrativo.

El asombro de cada una de esas personas, como del propio José Antonio Rodríguez, ha sido que el presidente Danilo Medina nombró por decreto a todos los viceministros de los distintos ministerios, menos a esos, los del Ministerio de Cultura. Con el ingrediente de que, como esos no fueron nombrados por decreto, los viceministros durante la gestión de José Rafael Lantigua continuaban en función, puesto que no fueron sustituidos por decreto. De ese equipo anterior los señores Alexander Santana y Lourdes Camilo de Cuello renunciaron. Hubo una excepción en el caso del viceministerio para la región Norte, donde fue nombrado el señor Jochy Sánchez en sustitución de Enegildo Peña.

No deja de asombrar una versión según la cual al ministro José Antonio Rodríguez le habrían prometido que los decretos nombrando a su personal en los viceministerios serán firmados en enero próximo. Como ya no fue en agosto, ¿por qué en enero y no ahora, en noviembre, hoy mismo?

Otra evidencia es la denunciada situación del Comisionado Dominicano de Cultura en los Estados Unidos. Lo que se ha informado es que hay un atraso de meses del pago de alquiler del local que ocupa la entidad en Manhattan, Nueva York, con una notificación de desalojo. Si se procediera a tal acción legal la situación jurídica del Comisionado quedaría desconocida ante la autoridad norteamericana, es decir, el organismo dejaría de existir, pues bien que fue creado por decreto del gobierno dominicano pero su asiento en Nueva York está regido por la ley de aquel país. No sólo tiene grandes atrasos en el pago por la renta del local donde está, sino que además ha dejado de pagar premios obtenidos por artistas en distintos renglones.

La creación por decreto en 2004 del Comisionado Dominicano de Cultura en Estados Unidos ha sido un verdadero logro de la gestión de José Rafael Lantigua. Su primer incumbente fue el escritor Franklin Gutiérrez, quien convocó el Concurso Literario Letras de Ultramar, que ha resultado de una importancia extraordinaria. Figuras destacadas de la literatura dominicana en Estados Unidos, como jóvenes revelaciones, han obtenido el premio en los géneros que han sido convocados. Las obras que han participado y ganado son un legado importante. El actual incumbente, Carlos Sánchez, ha realizado una sacrificada y muy buena gestión, con pocos recursos y otras limitaciones materiales pero con resultados más que evidentes, con la continuación de los premios literarios y la creación del festival de teatro -que actualmente se celebra. El festival de teatro ha convocado este año no sólo a compañías dominicanas sino además de otros países hispanos con representación en la ciudad de Nueva York, un hito que le da al teatro dominicano en aquella gran ciudad un impulso internacional importante.

El Comisionado Dominicano de Cultura en Estados Unidos es señalado como una entidad encomiable por escritores e intelectuales de distintas nacionalidades, que ya querrían tener en la Gran Urbe una entidad que los represente a ellos como representa dicho Comisionado a los dominicanos.

Distinguidas personalidades dominicanas en Estados Unidos están con el grito al cielo ante la inminencia de que se cumpla la amenaza de desalojo.

La Agenda Cultural quiere advertir la amenaza. No es hora de guardar silencio.