miércoles, 30 de enero de 2013

El loco dijo amar a una mujer imposible




















La diferencia es igual en el 
parque de la nostalgia

Poema

Justiniano Estevez Aristy

En el parque de la nostalgia
la mano que acaricia la ausencia,
le hace un mudo ademán a tantos recuerdos dementes.
En el parque de la nostalgia
hay una paloma oscura
que herida no puede volar
fuera de la turbulencia del alma.
En el parque de la nostalgia
suena una triste guitarra
como si reeditara un cortejo
y resucitara un quejido
en medio de una tarde desierta.
En el parque de la nostalgia
una muchacha sin flores
se desgaja como un clavel,
picoteado por el otoño
en el centro de su débil corola.
En el parque de la nostalgia
entran y se van
los desesperanzados y los esperanzados
hacia una ruta contrapuesta
que los acerca o los aleja,
dependiendo de los caprichos del tiempo.
En el parque de la nostalgia
hay un olor a muerte,
permanente vaho a crepúsculos
y eternas pestilencias de nada.
En el parque de la nostalgia,
él ve pasar los minutos,
ya no tiene quién le hable,
mientras proclama que la intemperie es su casa definitiva.
El loco dijo amar a una mujer imposible.
El racional dijo querer a una mujer posible.
En el parque de la nostalgia
la imposibilidad los iguala
y aquella mujer de carne o humo
provoca los mismos estragos
desde este parque de esta leal, desleal,
racional y loca nostalgia...